¡Comics! ¡Cine! ¡Rock! ¡Novela negra! ¡Series de televisión! ¡Lo que me salga de las narices!

jueves, noviembre 17, 2005

Dolmen 119

Pues eso, que ando otra vez corrigiendo el siguiente Dolmen, el 119. Este número de diciembre, como casi siempre, llevará más páginas de lo normal y será algo más caro.
El sumario de este número es:
-Correo megalítico
-Noticias.
-Reseñas.
-Han Dicho.
-Artículo sobre el crossover JLA-Vengadores por David Hernando.
-Artículo sobre los 70 años de DC con repaso a la historia de esta editorial y analizando lo que está por venir con Infinite Crisis por David Hernando.
-Artículo sobre Lobo Solitario y su cachorro por Antonio Toledo.
-Entrevista a Ann Nocenti por Koldo Azpitarte y Vicente García.
-Repaso a lo más importante de la carrera de esta guionista por Koldo Azpitarte.
-Transcripción de la charla de Manel Fontdevila en Avilés.
-Artículo sobre la nueva etapa de los Teen Titans por David Hernando.
-Artículo sobre la nueva colecicón de Black Panther por David Hernando.
-Votaciones de los Premios Dolmen.
-Secciones de humor(o al menos eso intentan) de Guillem March, David Ramírez, Ricardo Peregrina y Joan Berenguer.
-Columna Las Torres de Andelkrag de Rafa Marín.
-Nueva sección de dibujos de Avilés. A los que no estaban muy interesados, tranquilos, que es corto.
-Listado de novedades.
-But I Digress, sobre los lectores de cómics y la relación cine-cómic.
-Boletín de información sobre los próximos lanzamientos de Dolmen.
La imagen de la portada que acompaña estas líneas es provisional ya que la entrevista a Pascual Ferry no aparecerá en este número.

lunes, noviembre 14, 2005

Santo frente a la muerte: la muerte de los espectadores,supongo

Hace unos días descubrí que en el Digital hay un canal mexicano que los domingos hacia mediodía emite películas de Santo, el enmascarado de plata. La curiosidad me obligó a ver la que echaron ayer: Santo frente a la muerte.
No tengo palabras. Hoy me he informado sobre esta... cosa, que es considerada una de las cinco peores películas de Santo. Menos mal. Uno no espera una obra maestra, espera una películilla de serie Z pero con algo de gracia. Alguna otra que había visto, contra unas vampiras con una aspecto de lo más saludable interpretadas por unas mujeronas mexicanas de prominente busto, era simpática pero lo de ayer no tenía nombre. El guión era inexistente, no se entendía NADA. ¿Por qué los malos hacen eso y los buenos aquello? ¿Por qué el polícía sospecha de una chica que baja de un avión? ¿Por qué la chivata de la policía firma su mensaje como "Agente X-25"?
Hay muchos momentos absolutamente tremendos y que recordaré mientras viva (o no, mejor no). El más impactante es cuando Santo se pone a seguir a una chica a pie por el centro de una ciudad con una banda sonora basada en una versión para ascensor de Sunny. Pensad un momento. Estás siguiendo a alguien. Quieres no llamar la atención. Y vas con una máscara plateada. La cosa es, claramente, bastante absurda. Pero lo mejor es que los muy cutres van y ruedan en una calle céntrica con un montón de gente normal ¡que se acumula detrás de los actores masivamente y se dedica a mirar directamente a cámara! Desternillante.
Otros momentos para recordar. Los combates de lucha libre que se celebran cada cierto tiempo en la película y que tienen siempre ¡al mismo público sentado de la misma forma y vestidos igual! O cuando el gran villano cae al río desde una barca y Santo dice que no se salvará, que hay muchos cocodrilos. Y la barca ni para ni nada. Que le den dos duros al tío ése, que no se hubiera hecho malo. O las muchas veces que Santo habla sin mover los labios.
La calidad técnica, de la artística ya ni hablemos, es deplorable. Un blanco y negro oscurote que no te deja apreciar muchas cosas. Un sonido empastado que no te deja escuchar los diálogos de un castellano neutro de lo más desganado. Unas luchas torpes (recuerdo especialmente cuando Santo coge a dos de los malos, intenta que choquen sus cabezas, se ve claramente que no se tocan, ¡y los malos caen redondos al suelo!).
Pero tiene algún detalle ingenioso. Unas luchas paralelas: una entre dos mujeres en un camerino y otra de dos luchadoras en el ring(La ruda contra La enfermera, una enmascarada; recordemos que los luchadores mexicanos se dividen entre los rudos, los malos, y los técnicos, los buenos). O el que uno de los malos se disfrace de Santo para engañar a una chica y matarla. El que después descubramos que el asesino éste es un tirillas nos hace preguntar cómo era que tenía un aspecto parecido al de Santo con la máscara...
Oh, bueno. El domingo que viene echan Santo vs Doctor Muerte, que es considerada una de sus mejores películas. A ver si me animo...
Para acabar, pensando en Santo me he fijado en que hay cierto número de autores que esconden su identidad de alguna manera. Los Kiss, que cuando dejaron sus maquillajes y sus vestidos horteras perdieron toda la gracia. O los Residents. O Trevanian, pseudónimo de un autor de novelas de intriga (suya es la novela que sirvió de base para Licencia para matar, la película donde Clint Eastwood interpreta a un espía-alpinista-coleccionista de arte). O pseudónimos como Richard Bachman o Richard Stark, para ayudar a dar salida a novelistas de elevada producción. O los que son tan celosos de su identidad que desaparecen, no conceden entrevistas e incluso dejan de producir nuevas obras como J.D.Salinger, el caso más conocido, o mi querido y añorado Bill Watterson...
De Santo a Calvin y Hobbes. Lo mío es grave.

martes, noviembre 08, 2005

Feedback

Cuando empecé con este modesto blog, me apetecía escribir sobre lo que fuera sin limitarme a temas de actualidad, o de cómic o de lo que fuera, o por motivos de espacio y tal. De momento, lo voy haciendo y me lo estoy pasando como un enano. Escribo a semanas más y a semanas menos, según trabajos, niños, y asuntos varios, pero era de esperar. La semana pasada con fiestas y un calor desproporcionado (joder, me fui a nadar en noviembre, cosa que no había hecho en la vida) cualquiera se ponía a escribir. Y total, para comentar que me había terminado de ver la primera temporada de Babylon 5 y que vaya putada de final, pues como que no me lo pedía el cuerpo...
Pero estos últimos días me miro mis escritos y me asusta un poco lo largos que son algunos. ¡Y eso que a veces corto trozos para que quede todo más claro! Algunos podrían ir de artículos, o columnas del Dolmen, por el número de caracteres que tienen. Y me los hago de una sentada, que ya es moral.
Pero cuando uno hace un blog lo hace para que la gente lo lea y, ojalá, lo disfrute, al menos las partes que tengan más que ver con sus afinidades.
Así que... ¿Os gusta la extensíón? ¿Más cortos? ¿Más largos? ¿Si fueran algo más cortos pero hubiera más actualizaciones os compensaría? ¿Os interesa mi opinión sobre algo? ¿Os interesa mi opinión a secas? (Esto es retórico, lo sé; si no os interesara no leeríais esto a menos que fuerais gilipollas o masoquistas).
Venga, hora de mojaros un poco para que este blog sea también algo vuestro.

Daredevil: Redemption: ¡olé, tus huevos!

Acabo de terminar de leer el tomo recopilatorio de la miniserie Daredevil: Redemption por David Hine y Michael Gaydos.
Aún tengo que reposar las ideas pero la impresión final es muy, muy positiva.
Para los que no sepan de qué va, la trama gira acerca de un caso que ocurrió hace siete años, que es cuando pasa la mayoría de la historia (sólo en el último episodio vemos qué ha pasado desde entonces y finaliza el relato). En el pueblo de Redemption un niño fue asesinado brutalmente. Se acusó a tres jóvenes heavys y con fama de satanistas que no encajaban en un sitio donde el fanatismo religioso campa a sus anchas, los secretos son el orden del día y el conservadurismo más feroz es la norma. Matt Murdock aceptó defender al cabecilla de estos jóvenes. Una historia de crímenes y juicios con poco protagonismo de Daredevil y sí mucho de Matt Murdock, por lo que la acción es mínima.
No es una historia alegre, ya aviso. Desde el principio queda claro que Murdock lo tiene muy complicado porque la policía e incluso el juez no le permiten ningún margen de maniobra. Y cuando recurre a ser Daredevil sólo complica más las cosas. La sensación de opresión y pesimismo es constante. Explicaciones bastante escabrosas de abusos sexuales a menores o de la carnicería que se le hizo a la víctima pues como que tampoco ayudan mucho si uno quiere leer algo ligero y tal.
Pero es una gran lectura. El caso que nos presentan está inspirado en los asesinatos de Robin Hood Hill, que he consultado en internet, que tienen película para la TV con Emmy y todo y que deben ser bastante conocidos en los USA por la polémica montada acerca de la limpieza de la investigación y el juicio que se llevó a cabo. Esta sensación de denuncia llega hasta el duro final, lógico pero incómodo (y más debe de serlo para buena parte de la población estadounidense, me imagino). No conocía nada de Hine pero a partir de ahora lo voy a tener muy en cuenta.
Michael Gaydos dibuja con su habitual estilo seco, duro, humano. Es perfecto para esta historia. Cuando estuvo en Avilés trajo un montón de originales para vender. Allí pudimos ver muchos que es un gran dibujante en blanco y negro (si hiciera Marvel un Alias Essential, lo recomendaría) al que a veces el color no le ayuda. En este caso, el color es de los mejores que ha tenido aunque lo siga prefiriendo en blanco y negro (está muy claro que piensa en términos de contrastes del dibujo que tiene delante, olvidándose de la labor del colorista que vendrá después). Es divertido ver cómo usa parecidos de actores para diversos personajes como el fiscal que tiene la pinta de James Woods.
Bill Sienkiewicz dibuja las portadas. Bastante dignas, pero lejos del mejor Sienkiewicz, la verdad.
En resumen, una buena, poderosa historia, muy entretenida, que te tiene con el corazón en vilo todo el tomo, con ganas de contar cosas, haya o no superhéroes, y un acabado gráfico más que digno.
Después de lo de Magnus, qué gusto, oigan.

domingo, noviembre 06, 2005

Magnus, Robot Fighter: ¿Qué te han hecho, por el amor de Dios?


Si el gran dibujante Russ Manning, en lugar de trabajar para la editorial Western o en tiras de prensa, hubiera sido uno de los autores de Marvel y DC sería mucho más recordado y mucho más venerado por los lectores de hoy.
Pero aparte de ser el primer dibujante de prensa de Star Wars o de responsabilizarse de una gran etapa de las tiras y páginas dominicales de Tarzan, Manning será recordado por sus trabajos en comic-books como Magnus, una serie de la Western sobre un superhombre que se enfrenta en un futuro ideal a robots malvados. La premisa era sencilla y dio pie a algunos cómics la mar de simpáticos dibujados con eficacia por Manning.
En los noventa, Jim Shooter usó a Magnus como lanzamiento serio de Valiant, tras unos pocos cómics de los Mario Bros. Shooter escribió un puñado de muy buenos cómics, de lo mejor de su obra, ayudado por el dibujo de Art Nichols (quien, por cierto, anda buscado por numerosos aficionados que le pagaron hace tiempo comissions que nunca entregó; algunos ya amenazan con partirle la cara en cuanto lo vean en alguna convención) y las tintas de Bob Layton, quien con tanto robot y trasto mecánico podía lucirse.
Shooter empezó entonces la moda de ediciones especiales ya que los ocho primeros números de Magnus llevaban cromos de personajes de la serie a cargo de gente como Moebius, Gulacy, Kubert, etc... y un vale de compra. Los ocho vales de compra eran diferentes y contaban un combate de Magnus con un robot. Si mandabas los ocho vales, te regalaban el Magnus#0, un tebeo que no se iba a poner a la venta, que llevaba una historia inédita y una portada, preciosa, de Barry Windsor-Smith. Claro, si querías el cómic y quedarte con los vales, te tenías que comprar dos cómics. Un negocio para la editorial pero también una forma de forzar el coleccionismo de los aficionados que se acabaron cansando de maniobras así. Valiant se convirtió en una estrella fugaz que interesó a muchos lectores por un tiempo muy breve. En muy poco tiempo, los mejores autores empezaron a irse, Shooter fue despedido, los fans empezaron a dejar las colecciones. Entonces Valiant hizo un movimiento absolutamente ridículo: cortar la mitad de colecciones pero que las que quedaban tuvieran dos números al mes (y poner a autores de mayor calidad, eso sí). No funcionó. Giffen satirizó en Punx un anuncio que se había hecho con viñetas de los personajes de Valiant pero como si los dibujaran grandes de la pintura (Van Gogh y tal) añadiendo al final ¿Nos vais a hacer caso ahora?
Que va. Para nada.
Valiant/Acclaim relanzó poco después las colecciones obviando lo que se había hecho hasta entonces. Magnus volvió pero se había perdido mucho y poco quedaba del personaje de Manning. Por cierto, uno de los números de esta etapa fue dibujado por el amigo Paco Díaz (junto a un especial de Harbinger).
Ahora tenemos a Magnus por partida doble. Por una parte, Dark Horse anda reeditando en formato de lujo (tipo DC Archives, para entendernos: 200 páginas o más, tapa dura, sobrecubierta, buen papel, buena impresión) los cómics de Manning a base de escanear los tebeos originales de mala manera. Chapucero a más no poder, especialmente viendo que no son tomos baratos. Si los materiales no se cuidan más, es ridículo que lo editan de esta manera. No va en proporción.
La gente de iBooks, aparte de rumores sobre reediciones de la etapa Valiant, edita mientras una novela gráfica de un paquete de tres a cargo de Louise Simonson y Damion Hendricks, con diseños de Jim Steranko(quien tenía que hacer la portada pero ésta al final es de un John Watson bastante desganado).
Lo he leído hace un par de días y no tengo palabras.
Vaya un horror.
Que veo que lo va a editar Norma, por cierto. Lo siento por ellos pero creo que les han metido un gol.
Louise Simonson nunca me ha interesado especialmente. Siempre he detestado su pasión por los signos de exclamación constantes (que agradezco que haya ido perdiendo con los años). Su Magnus tiene elementos interesantes, se lo admito, pero está terriblemente mal contado. Sabes perfectamente desde su aparición quién va a ser el traidor, que el que parece que ha muerto no lo ha hecho y blablablá, resultando en una lectura terriblemente aburrida. Las motivaciones de los personajes no enganchan, los personajes son planos. Planos eran con Manning pero al menos allí había alegría y diversión, aquí nos encontramos con seres torturados que nos nos interesan lo más mínimo.
El diseño de Steranko no mata. Prefiero la clásica cota de malla roja con faldita. Puede ser más ridículo, pero tiene mucha más personalidad y es mil veces más llamativo. La contraportada (un dibujo extraño que se usa también en los créditos) parece de Steranko pero no va firmada. Si eso iba a ser la portada entiendo que lo cambiasen por algo más normal.
Pero lo peor de todo es el dibujo de Hendricks. He visto participantes en concursos de cómic de instituto con más talento. Es un dibujante torpe, que narra mal, que falla en las expresiones, que hace rígidos a todos los personajes, robots o no. Puede que buena parte de la culpa sea del entintado que da una sensación de torpeza bastante considerable.
En fin, que creo que me voy a releer mis comic-books de Manning, Shooter o Giffen porque voy a mantenerme bastante alejado de las próximas novelas gráficas de este equipo creativo y me he quedado con ganas de leer algo mínimamente digno de este personaje.

sábado, octubre 29, 2005

Serenity: brevísimo comentario

La semana pasada vi Serenity. Gran película. No había visto la serie pero se entendió todo perfectamente a excepción de la confusión fonética constante entre River y Reavers. Me gustó el uso del logo de la Universal como inicio de la película (al igual que la montaña de la Paramount con las pelis de Indiana Jones), la gran batalla final entre naves (con unos efectos que no tenían nada que envidiar a la ILM), los diálogos, algunas sorpresas de guión y la mayoría de luchas, que eran CLARAS para variar (destacaría especialmente un plano circular que sigue a River contra los Reavers que es más Elektra que Jennifer Garner).
Rafa Marín en su blog escribió un texto bastante más completo que recomiendo leer TRAS ver la película, especialmente los comentarios que destripan buena parte del guión.
Lo que me ha sorprendido es que en ninguna parte haya leído que Leinil Francis Yu y Josh Middleton han participado con diseños de personajes. Apostaría que Middleton es responsable de los Reavers que parecen escapados de algunos de sus cómics con Steve Niles...

viernes, octubre 28, 2005

Cool Daddies, Brian Setzer y las raíces del rock'n'roll

Este verano vi actuar a la Blues Brothers Band en Palma. No estuvo mal aunque se notaba bastante desgana en muchos de sus miembros. Lo que sí me gustó fueron los teloneros: Cool Daddies, una banda local de rockabilly. Eran de mi quinta, con principios de alopecia y algo de sobrepeso, en fin, que me sentí identificado con ellos. Tocaron de maravilla. Sus versiones eran impecables, los guitarras eran soberbios, el cantante tenía una voz potente, sus temas originales no estaban nada mal (aunque las letras eran bastante mejorables, eso sí). Me pillé un disco, más bien maqueta, que han sacado y que sin estar mal no les hace justicia a su directo.
Junto a este disco estuve escuchando dos discos en directo de la gira europea del 2004 de los Stray Cats, el de París y del de Barcelona. Más que nada para mortificarme ya que no encontré entradas para el concierto de Barcelona y del de Gijón tuve que pasar por el prohibitivo precio del billete de avión. Hay en total quince discos en directo de la gira europea, por si hay completistas por ahí, incluyendo el de Gijón, claro. Estos discos recogen los temas de siempre, los mayores éxitos de los Stray Cats, junto a algunas versiones sorprendentes. No están mal. El sonido es algo crudo (y es que una semibatería, un bajo y una guitarra en directo a veces queda un poco pobre, seamos sinceros) pero hay mucha energía y ganas. Y talento. Lee Rocker es un gran bajo pero Brian Setzer es considerado uno de los mejores guitarras con motivo.
Pero lo que estoy disfrutando un montón es el último disco en solitario de Setzer: Rockabilly Riot Vol 1. Es un homenaje a la Sun Records, la discográfica por excelencia ligada al Rock'n'Roll clásico como la Motown lo es al soul. Setzer recoge 23 canciones de la Sun Records que fueron interpretadas por grandes nombres como Elvis Presley, Roy Orbison, Carl Perkins o Jerry Lee Lewis, y muchos ilustres desconocidos. De los "famosos" escoge canciones oscuras con la excepción del Blue Suede Shoes de Perkins pero lo mejor es la cantidad de grandes, maravillosas, desconocidas canciones que Setzer rescata del olvido. Además, este homenaje le sirve para jugar con la técnica. La batería sólo tiene un platillo, como en los 50, las guitarras son de la época, como los amplificadores, el bajo es de pie, las voces tienen un ligero eco conseguido no mediante trucos de grabación sino por grabarlas en un depósito de agua del siglo XIX (Elvis usaba una escalera de caracol o algo así, en esos tiempos). De este disco destacaría, por decir algunas, Just Because, Mona Lisa(conocía la versión de Nat King Cole pero no que ésta fuera una versión melódica de un rock), Lonely Weekends, Peroxide Blonde (on a hopped up model Ford), Red Cadillac and a black moustache y Flatfoot Sam. Un disco muy divertido, muy agradable y que estoy disfrutando un montón.
Veo que Setzer ya anuncia un nuevo disco de canciones navideñas con su Brian Setzer Orchestra (y para variar, con una canción más en la edición japonesa, ¡maldición!) pero está claro que va a haber un volumen 2 de su homenaje a la Sun Records.
Pero lo que me gustaría ver de verdad es a Setzer interpretando en directo los temas de este disco. Y con los Cool Daddies de teloneros, ya puestos.

Keith Giffen: ¿En qué piensa este hombre?

Esta semana he leído What were they thinking?, un cómic editado por Boom Studios y que consiste en coger un cómic de guerra de la Charlton dibujado por Wally Wood hace la pera de años cuyos derechos han caducado y cambiarle los diálogos para convertir unos cómics de guerra con un argumento de derribo en un cómic de humor políticamente incorrecto.
Lo de cambiar diálogos no es nuevo. Lo hemos visto en programas de humor televisivo o en la película Woody Allen, el número 1/Lily la tigresa donde Allen cambió los textos de una película de espías chinos (y que la distribuidora española cambió aún más; recuerdo una escena con unos chinos en una barca cantando Desde Santurce a Bilbao o algo así...). Personalmente, creo que se pueden hacer buenos gags con esto, pero es difícil poder mantener la gracia por periodos desmasiado extensos, queda demasiado forzado.
Bueno, pues aquí tenemos el experimento éste. Son cuatro historias. La primera va de un pelotón de mujeres feas (hombres en el cómic original, claro) intentando pillar novios entre el enemigo. El segundo va de un soldado idiota que rescata a un espía francés con un fuerte acento alemán. El tercero va de otro soldado idiota que rescata él solito a toda una isla sometida a los japoneses pese a la oposición de los indígenas que también se quieren librar de él. La cuarta va de sanas relaciones masculinas, camaradería y deseos de intercambiar fluidos en primera línea.
Giffen y su colega Mike Leib no son precisamente sutiles. Humor salvaje, políticamente incorrecto, ganas de provocar a mansalva un tanto facilonas. Algún gag ocasional funciona bastante bien (¡Wow! ¡Qué suerte! El tanque va y explota entre viñetas...) por apoyarse en el dibujo o en la narrativa. Pero la mayoría de gags se basan en puro diálogos o textos que apenas tienen algo que ver con lo que se ve, lo que disminuye bastante el resultado final.
Pero no me sorprende que Giffen haga esto porque es un señor que siempre se inventa a sí mismo. Cuando se hartó de dibujar a lo Kirby se fue a vender aspiradoras puerta a puerta. Luego vuelve y en la Legión de Superhéroes se convierte en un autor hot cuando aún no se gastaba esta expresión. De repente le pega con copiar a José Muñoz, un hecho que no tiene ni justificación ni explicación ninguna porque el cómic de superhéroes y el estilo de dibujo de Muñoz no pegan mucho, la verdad. Crea a Lobo, lo va convirtiendo poco a poco en un personaje popular y luego pasa de él. Hace Ambush Bug, un cómic de humor que deja descolocados a la mayoría de lectores. Desaparece grandes temporadas y luego vuelve con un proyecto absolutamente diferente de lo que uno se espera de él. Y si no, mirad la Liga de la Justicia. A ver quién es el guapo que se esperaba tanto humor en una colección de un supergrupo. A veces es genial, a veces las cosas no le salen bien (ojalá pudiera haber visto el final de Punx en Acclaim porque algunos de sus gags eran memorables), a veces no tiene suerte (su etapa con los Bierbaum en la Legión es lo mejor que se ha hecho con esos personajes en toda su historia; lástima que las ventas no acompañaran). Ahora está haciendo cosas para Boom incluyendo un cómic que parece muy inspirado por Battle Royale.
Puede que a veces no me convenza lo que hace, que crea que se equivoca completamente pero con un cómic de Giffen siempre sé una cosa: que tendrá algo que me sorprenderá.
Por eso pillé este cómic y, pese a sus carencias, ahí estaré en elpróximo trabajo de Giffen.

martes, octubre 25, 2005

Originales: Byrne y Perez

Bueno, volvemos a los originales. Recientemente hubo otra gran subasta. Lamentablemente, no hubo excesivas cosas interesantes por lo que lo más destacado se disparó de precio. Por decir algunos ejemplos, una página digna de Barry Smith de Conan, entintada por Sal Buscema, se vendió por casi 5000 $ y la portada del Uncanny X-Men #138 de Byrne y Austin se fue a algo más de 37000$.
Yo me tuve con conformar con ir siguiendo cosas bastante menos dolorosas para el bolsillo. Pero, hey, no me quejo.
Primero comentaré la página de Crisis de George Pérez que me ha llegado. Pertenece al nº3, el primero que lei, mucho antes de que se editara en España. Fue la primera vez que vi a Blue Beetle, uno de mis personajes más queridos, y al que los últimos acontecimientos en los USA no han tratado muy bien. Esta escena tiene la curiosidad de ser una pifia de Wolfman, reconocida, porque le da unos poderes místicos que nunca tuvo esta versión del personaje (el del amuleto mágico era la versión de Kirby). Aparte podemos ver a Geo-Force de los Outsiders y al Doctor Polaris, una de esas mezclas raras que se vieron en esa mítica maxiserie. Está firmada por Wolfman, Perez y Giordano, el entintador. Prefiero los números entintados por Ordway, la verdad, aunque el trabajo de Giordano no es despreciable en absoluto. Es curioso, ya que comentamos el tema del entintado, ver que usa tinta para todo excepto para algunos círculos y curvas de la maquinaria que está hecho con rotulador cutre. Tendré que intentar averiguar por qué... Si queréis ver más grande esta página, pinchad aquí. Si os metéis en la galería de páginas de Perez podréis ver otra página de Crisis entintada por Ordway.

La otra página que he pillado es un pin-up de Mantis de John Byrne y Duffy Vohland que apareció en la contraportada del Foom #5. El Foom era una especie de fanzine-revista de información sobre Marvel que sólo se conseguía mediante suscripción y que se publicó en los setenta. Una especie de versión primitica del posterior y mucho más conocido Marvel Age. En uno de esos números se montaron los Premios Irving Forbush. Al ganador le regalaron el original de la portada de Rich Buckler. A otros cuatro les regalaron dibujos de John Byrne de ese número (la Cosa, el Monstruo de Frankenstein, Mantis y no sé qué más). Es de lo primero que hizo Byrne para Marvel y cuando digo de lo primero, quiero decir eso. En algunos sitios he leído que este número fue lo primero mientras que otros lo niegan. En fin. Me gusta la frescura del dibujo aunque aún sea un Byrne algo verde, la rotulación achinada y el uso del punto de vista subjetivo. Para verlo en grande, pinchad aquí.

No son de lo más destacado de la subasta pero no dejan de ser dos bonitas nuevas incorporaciones, ¿no?

viernes, octubre 21, 2005

Críticos: pensamientos caóticos
























De vez en cuando se analiza el papel de la crítica desde un punto de vista lo más imparcial y objetivo posible. La crítica de la crítica y todo eso, ya sabéis. A veces los resultados tienen un cierto interés. A veces es una pura paja mental que no le interesa ni al que lo ha escrito.
Permitidme que hoy lo haga desde un punto de vista puramente personal. De crítico, articulista, especialista en cómics o cómo lo queráis llamar.
Mi primer artículo sobre cómics fue en el instituto. Hablaba del Paracuellos de Carlos Giménez. O sea, que las ganas de escribir sobre el tema las tengo de hace tiempo.
Pero uno escribe para que te lean y aportar algo. Si lo que escribes no interesa, estás perdiendo el tiempo.
A veces me da esa impresión, pero como uno es cabezón pues ahí sigo.
El papel del crítico, en mi opinión, es nulo a efectos de incidir decisivamente en la comercialidad de productos estrella. Ya pueden estar todos los críticos del país diciendo que Torrente 3 es una mierda pinchada en un palo que ahí sigue con las salas llenas. Son los productos que podrían quedar más perdidos que pueden lograr unos objetivos más dignos con una serie de críticas positivas o pasar directamente al olvido si son tibias o directamente negativas. O si son ignoradas. El crítico ahí es fundamental.
Como en destacar a jóvenes autores dándolos a descubrir a un público potencial. Puedo colgarme varias medallas por ser el primero en hablar de ciertos autores en este país, en los medios. Una anécdota relacionada: la noche que le dieron el primer premio en el Saló de Barcelona a Luís Durán hablé con él y me dijo que la reseña que había escrito Koldo Azpitarte para Dolmen sobre una de sus obras la había clavado. Estaba encantado, entre otras cosas. Hablar de Luís Durán, un perfecto desconocido para la mayoría de lectores de Dolmen, que tenía su obra perdida, mal conocida, podía parecer algo inútil pero sin duda hizo que ese nombre ya les sonara a muchos y que le prestaran más atención en otras ocasiones.
Cuando digo crítica, me refiero a cualquier tipo de comentario, de opinión, independientemente de quien lo haga o de la profundidad de su análisis. Lo que pueda escribir yo en una revista o en mi blog(hasta cierto punto) o lo que sea puede tener la misma incidencia para los lectores que lo que te cuente el amigo de turno para quien la frase “Pues a mí me ha gustado” es el colmo de la crítica. Lo que no hay es comparación en calidad, por decirlo de alguna manera.
Lei hace tiempo que un buen crítico es aquel al que lees aunque no estés de acuerdo con él. Lo firmo. Porque un buen crítico te debe aportar información, te ha de dar nuevos puntos de vista sobre una obra, te ha de ayudar a situar la obra en la carrera de un autor o en su tiempo, si es algo hecho hace años. No ha de quedarse en una simple guía de lectura. Que no está mal, ojo. Hace años leía las críticas cinematográficas de Jesús Palacios en Fotogramas y coincidía casi al 100% con ellas, de forma que podía fiarme bastante de su opinión. Cuando lei en uno de los primeros Gigamesh una reseña suya de una novela de James Ellroy, El gran desierto. La pillé y la disfruté enormemente (la mejor novela de Ellroy, sin duda), por lo que le estaré siempre agradecido. Pero es que los comentarios de Palacios eran interesantes por sí mismos.
También está la veracidad de lo que te pueda transmitir un crítico. ¿Te está diciendo esto un señor que está relacionado profesionalmente con la editorial, que es un conocido amigo, o enemigo, del autor? ¿Lo hace para estar a bien con la editorial y le sigan mandando copias de prensa? ¿Te lo puedes creer? ¿Es coherente? ¿Es un venado? Ahora me acuerdo de un crítico que abomina últimamente de Warren Ellis cuando hace algunos años escribió que el mejor cómic de superhéroes era The Authority...
En los pocos casos que me mandan copias de prensa, cada vez menos, lo que me deja en menos compromisos, procuro hablar bien de lo que me gusta. Hay poco espacio en Dolmen para reseñas y creo que es preferible decir las cosas buenas que hay por ahí. A veces, no se hacen porque sencillamente no tengo tiempo material de poder leer según qué comics. Y no hago reseñas de amigos. Si quiero hablar de alguna obra que me haya gustado de algún amigo lo haré aquí, mi rincón personal.
No nos olvidemos del crítico que para poder dejar bien a algo o alguien ha de poner por los suelos otra obra o autor. Es ridículo y me molesta. Puedes alabar lo que sea sin esta necesidad.
O, como muy bien dijo Manel Fontdevila, los críticos economicistas que valoran la obra en función de lo que cuesta. No recuerdo haber visto una crítica literaria o musical donde el crítico comenté lo caro o barato de tal obra. Seguramente se habrá hecho pero no con la gratituidad con que se da en la crítica de cómics.
O los que escriben de algo sin haberlo leído...
En fin.
¿Sirve de algo la crítica? No mucho, la verdad. Suele ir más dirigida a los ya convencidos. Pero la utilidad de las cosas no es el único motivo por el que se hacen. Y el arte, como dijo Wilde, es inútil.
Seguiremos con el tema. Por hoy creo que ya vale...