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sábado, diciembre 10, 2005

Más originales: Byrne, García López y Lark

A los coleccionistas de originales nos gusta ver qué tienen los demás. Esto supone entretenerte en mirar lo que se tiene colgado a la venta, y si nos gusta algo que no lo está pues hacer una oferta o comentarle al propietario que si algún día quiere vender esto o aquello se acuerde de nosotros. No es algo que suela hacer. Me llegan constantemente mails de gente interesada en comprarme determinadas piezas y no tengo la menor intención de vender ninguna de momento, pero en fin, a veces te encuentras con alguna posibilidad irresistible...
El otro día descubrí la galería virtual de un coleccionista que tenía piezas muy, muy interesantes. Lo que me llamó la atención es que declaraba que estaba dispuesto a vender casi cualquier original por temas de salud de un hijo recién nacido. En fin, me daba un poco de mal rollo, no se trataba de ir a aprovecharme de una situación complicada, pero pedí precios de una lista larga de originales interesantes. La respuesta era de esperar, muchos caros y alguno invendible pero sí que había tres portadas que me parecieron a un precio justo.
La más espectacular de todas posiblemente sea la del tercer número de She-Hulk de John Byrne. Ya sabéis, si es el tercer número toca la presencia obligatoria de Spider-Man. Me pareció una idea simpática en su momento y es una de las mejores portadas de la primera etapa de Byrne en la colección. El que la quiera ver en la galería, algo más grande que pinche aquí.



Cuando vino Michael Lark a Avilés, estuve estudiando un poco toda su obra. Así, descubrí una portada olvidada del Golden Age Secret Files, estos cómics que son más fichas insulsas de personajes que otra cosa y a un precio desorbitado. Me gustó en cuanto la vi, con esos personajes de otra era, que le van tan bien a este gran dibujante. Para verla en grande, aquí.


Y para acabar, una portada de José Luís García López, posiblemente el mejor dibujante español que trabaja para las compañías americanas (si es que podemos considerarlo español, claro). Hace años, DC reeditó algunos de los episodios de Brave and the Bold dibujados por Neal Adams, con complementos de los personajes no superheroicos de los inicios de la colección (Príncipe Vikingo, Robin Hood, etc...). Creo que algo de esto editó Zinco pero tampoco estoy seguro y no tengo los cómics a mano, o sea, que no me hagáis mucho caso. Bueno, pues García López dibujó las portadas de esta miniserie de seis números titulada habilmente Best of the Brave and the Bold. Esta es una de las mejores, sin duda, y estoy encantado de tener esta imagen de Batman y Aquaman contra Ocean Master. Para verla más grande, esta vez toca aquí.



Pronto más, si Correos y transportistas no se atascan con las fiestas navideñas...

miércoles, diciembre 07, 2005

Y The Last Man: una teoría

Hace un par de días recibí respuesta de Brian K.Vaughan, un guionista que me interesa especialmente, para una entrevista para el Dolmen. No puede, lástima. Tiene más de diez entrevistas pendientes y está de trabajo hasta las cejas, así que no puede comprometerse.
Vaughan ha comentado que tiene muy claro el final de Y, the Last Man, la última frase de la última escena.
Para mí que tendrá que ver con un embarazo/parto y que alguien dirá: Es un niño.
Ya que le escribía para lo de la entrevista, se lo comenté. Qué demonios.
Al respecto no me comentó nada.
Normal. Si fuera destripando finales, mal negocio.
Pero bueno, aquí queda mi teoría.
Todos los que piensen que es muy obvio y previsible, por favor, que den la suya. A ver si alguno de nosotros acierta...

Juguetes marcianos

Ando estos días preparando regalos de reyes y toda la parafernalia. Y debo decir que me quedé bastante a cuadros cuando vi que entre todos los montones de muñecos basados en personajes de cómic, que me hubieran hecho de lo más feliz en mi infancia, me encuentro uno del Profesor-X.
Os lo juro. Un tío que cae antipático a casi todos los lectores, sin ningún poder físico y en silla de ruedas.
A efectos de que juegue un niño, no sería mi primera opción, por muy políticamente incorrecta que sea.
Supongo que se venderá a coleccionistas, sobre todo, ya que cada muñeco de la tanda en la que está incluido lleva una pieza diferente para montar un Galactus enorme, y con el calvo viene la cabeza de Galactus.
Creo que esto sólo lo supera el muñeco de Han Solo congelado que vi hace unos años...

lunes, diciembre 05, 2005

Conan: Clavos Rojos a los dibujos animados

¿Ya has visto las fotos de X-Men 3? Pues será porque no quieres porque desde esta mañana que no paro de verlas en todas partes: Newsarama, USAToday, cuarentamil blogs... Hartito estoy.
En fin, para aquellos que puedan esperar tranquilamente a que cuelguen el dichoso teaser en internet, os comunico una curiosidad que he descubierto en la web de Michael Kaluta, un sitio por el que me dejo caer de vez en cuando: una película de dibujos animados de Conan adaptando Clavos Rojos.
Kaluta ha realizado diseños varios, lo que llaman arte conceptual. Y veo que Mark Schultz también. Al menos, la cosa ya tiene un cierto interés para mí al haberse acercado los responsables a dos autores de esta envergadura artística. Schultz ha hecho unas ilustraciones para Conan que serán míticas dentro de años y Kaluta es uno de los grandes de la ilustración fantástica, sin discusión.
Las voces originales tienen su gracia ya que Conan será Ron Perlman, acompañado por James Marsden(sí, el Cíclope de esa película de la que nadie habla, X-Men 3), una de las mujeres de CSI, Clancy Brown, Mark Hamill...
Los dibujos de fondos y decorados son bastante interesantes. Los personajes parecen ser un poco del montón, desgraciadamente. Hubiera estado bien que Bruce Timm, con lo que le gusta el personaje de Howard, estuviera implicado...
Cruzaremos los dedos.

Los Challengers of the Unknown de Chaykin

He leído este fin de semana, por fin, la miniserie Challengers of the Unknown, de Howard Chaykin. Se ve que el hombre debe de tener su carrera televisiva parada o que le pica el gusanillo, porque últimamente no para entre Mighty Love, esta serie limitada, el Solo, City of Tomorrow, sus guiones varios (Bite Club, secuela y tal) o su anunciado regreso a una serie regular, Hawkgirl, por primera vez desde American Flagg! y de la que se encargará el dibujo. Y me dejo cosas.
Tengo debilidad por Chaykin. Debilidad por su dibujo, aunque siempre sus héroes sean iguales. Y simpatía por sus guiones, por muy embarullados que puedan parecer en ocasiones. Yo no hago cómics para que se lean en cinco minutos en el cuarto de baño, recuerdo que comentó en Barcelona hace años. Y no hace falta que lo jure. Los diálogos, las situaciones no se dedican a explicarlo todo y el lector ha de ir añadiendo elementos, fijándose en detalles. Por no mencionar que las tramas no son fáciles de seguir.
Esta miniserie no es una excepción pero se lee con mucho interés. Se trata de un relanzamiento de una serie clásica de DC, los Challengers of the Unknown (¿cómo lei que los iban a llamar en Planeta? ¿Retadores de lo desconocido?), actualizando la premisa de héroes que viven un tiempo extra, prestado, al sobrevivir a una muerte segura con nuevos personajes.
Eso es en teoría, porque al final, y por mucho que lancen señales para relacionar este grupo con el anterior, la verdad es que es otra cosa. Si la serie original, presentaba a unos héroes que se enfrentaban a monstruos y amenazas de tipo fantástico, esta nueva versión tiene mucho más que ver con teorías de la conspiración donde agentes durmientes esperan a ser activados para cometer crímenes políticos. Los responsables de todo ello es una élite, la llamada Hegemonía, que son el poder tras los presidentes, los que controlan los medios de comunicación, que disfrutan de avances científicos increíbles en exclusiva. Son racistas, fascistas, clasistas. Un asco, vaya. Evidentemente, cinco agentes despiertan, se dan cuenta de lo que pasa, son perseguidos, son capturados, se enfrentan a la Hegemonía y queda todo listo para seguir si interesa con estos personajes. Aunque no sobrevivan todos, eso sí.
Lo más interesante es ver cómo Chaykin recupera algunos elementos que ya usó en el pasado, como un guiño a sus seguidores. Una mujer que resulta ser un hombre, como en Black Kiss. O utilizar informativos constantes para narrar determinados detalles como en American Flagg! O mantener un mensaje de tipo progresista poco usual que debe sentar como una patada en los cojones a todos los simpatizantes del Partido Republicano. Y es que Chaykin parece muy interesado en denunciar las manipulaciones informativas por parte de la derecha. No se puede evitar pensar en Fox News cuando uno ve las noticias de la cadena de la Hegemonía. O a Bush en ese presidente que no es capaz de decir correctamente Vigilante.
Hay alguna cosa que no queda nada clara como las motivaciones del hombre que despierta a estos agentes ni cómo sabía que ellos iban a sobrevivir a una explosión que mata a más de diez mil personas. Para mí que es una pura excusa para unos fines y que, consciente de ello, Chaykin se lo quita de encima cuanto antes. Pero por lo demás, se lee con ganas y la mala baba que se gasta en algunas escenas me sorprendió agradablemente.
Creo que esta preocupación por lo que quiere contar ha hecho que Chaykin se esfuerce en el dibujo más de lo usual en los últimos tiempos, una labor muy bien ayudada por la rotulación de Richard Starkings. Lástima, eso sí, de las portadas que se han hecho a partir de diseños de personajes de Chaykin manipulados por un diseñador con muchas ideas. Todas malas, eso sí, porque uno cuando ve esos fragmentos de piernas y brazos y tanto puntito no sabe si estamos ante un tecnothriller, un relato de ciencia-ficción o qué.
Veamos un ejemplo. Diseño de Chaykin:
Comparadlo con la portada de más arriba.
Demasiados adictos al Photoshop es lo que hay hoy en día.

domingo, diciembre 04, 2005

Jew Gangster: Qué grande es Joe Kubert

Cuando este septiembre Joe Kubert ganó el Premio a toda una carrera de los Premios de la Crítica, me alegré un montón. Porque no deja de ser una lástima que sólo se conozcan por aquí cuatro cosas de este gran autor: parte de su Enemy Ace, el primer Abraham Stone, el Tor más moderno, su arco en Punisher War Zone, su Texone y poquito más. Sus numerosos relatos del Sgto Rock, sus Green Berets o su Tarzan al completo permanecen aún inéditos por estos lares.
Kubert probablemente es, desde la muerte de Will Eisner, el último gran maestro vivo, un puesto francamente incómodo visto su antecesor. Y que a su edad siga teniendo moral de ir contando relatos que le interesan, a la par que siga contando relatos bélicos de Rock, es algo admirable. Si hace relativamente poco se publicaron Fax from Sarajevo o Yossel, la vena personal de Kubert gira ahora hacia el relato criminal, contando en 144 páginas cómo un chaval judio, hijo de inmigrantes, deja los estudios en plena depresión para ayudar a su familia de la mejor forma posible: el crimen. Para ello ingresa en una banda de delincuentes e irá aprendiendo la parte más dura de esa opción laboral.
Kubert recuerda con esta novela gráfica que, pese a que cuando se habla de gangsters americanos se piensa en la mafia y descendientes de italianos, hubo una parte del crimen organizado que estaba dirigida por judíos (cualquiera que lea algo de la vida de Bugsy Siegel se dará cuenta).
No será éste recordado como el mejor trabajo de Kubert ya que el guión es un tanto previsible a momentos, cuando no poco verosímil. Pero Kubert lo sabe contar tan bién que no nos importa y hacemos como que nos lo creemos, como que no hemos leído algunos fragmentos miles de veces, como que no sabemos qué va a pasar. La trama, dispersa en el tiempo, se va relatando por capítulos, que se separan por ilustraciones que reflejan la época y sus dificultades. Qué gusto da ver a alguien con esa edad y manteniendo el tipo de una forma tan envidiable...
Mención especial se merecen la reproducción, que permite apreciar el excelente trabajo con pincel seco de Kubert, y el formato. Tapa dura y tamaño Bonelli, por llamarlo de alguna manera. Bastante pequeño por lo que como mucho caben unas cuatro viñetas por página, dos arriba y dos abajo. Manejable, elegante, poco visto.
Una lectura interesante, pese a alguna pega de guión.

jueves, diciembre 01, 2005

Manhunter: un cómic con gancho

Últimamente soy bastante reacio a probar colecciones nuevas. Demasiadas veces se acaban cancelando pero, lo que es peor, acaban en un rincón, sin leerse, acumulando espacio y polvo.
Comentarios positivos ayudan a cambiar de opinión, claro.
Por eso decidí darle una oportunidad a Manhunter: Street Justice, el primer tomo recopilatorio de la nueva y última versión de Manhunter.
Arg, quiero el segundo ya.
La premisa tiene cierta gracia. Una fiscal, harta de ver cómo salen impunes supervillanos, coge material confiscado de un almacén para convertirse en una justiciera y matar a los que ella considere oportuno. Algo así como un Castigador femenino y superheroico (siempre me he preguntado por qué en Marvel no lo han enfrentado más a supervillanos, visto que su primera aparición fue contra Spider-Man). Pero lo que engancha es cómo se nos presenta a la protagonista ya que es un personaje novato y bastante desagradable. Hace chantaje a un ex-ayudante de supervillanos para que le arregle sus armas cuando se estropean. Es una madre irresponsable cuyo hijo sale herido porque ella no supo guardar sus armas debidamente. ¡Fuma! ¡E incluso lo hace donde no debe sin ningún remordimiento! ¡El guionista va lanzado, amigos!
El tomo se lee en un suspiro y deja un muy buen sabor de boca. Además, el trabajo de Jesús Sáiz es de lo más solvente. Nada espectacular, sólo buena narrativa y un dibujo funcional. Uno no se queda especialmente impresionado pero en ningún momento se puede decir que haya algo que desentone, que esté mal. El tomo recoge también las portadas de Jae Lee, algunas de ellas muy interesantes. Me hizo bastante gracia la sincronía gráfica entre Lee y Sáiz. Cuando hay un autor que se encarga del interior y un portadista estrella suele haber notables diferencias de nivel. No es éste el caso, todo lo contrario. Ambos siguen el mismo patrón, o uno muy similar, por lo que el lector que compre el cómic atraído por la portada no se sentirá engañado, o al menos no mucho, que ya sabemos que hay gente para todos los gustos.
Para acabar, lo de que en DC le pasaran una lista de supervillanos matables al guionista, Marc Andreyko, me hizo bastante gracia. Y cómo la usa sin reparos, más.

miércoles, noviembre 30, 2005

Más originales: una portada de Paul Gulacy

Últimamente he comprado algunos originales bastante interesantes. Hoy podéis ver uno de los primeros que han llegado. Se trata de una portada que hizo Paul Gulacy para la colección Airboy de la fenecida editorial Eclipse.
Esta colección fue una de las que editó Planeta hace años, una colección de aventuras con tintes fantásticos francamente entretenida, con un nivel gráfico solvente y unos guiones trepidantes de Chuck Dixon con el que me pude reconciliar tras leer sus desvaríos en La espada salvaje de Conan.
Esta portada de Gulacy siempre me gustó por lo representativa del personaje y por el trabajo de Gulacy, un grandísimo dibujante. Así que en cuanto vi que la vendía un coleccionista a un precio más que razonable pues no me lo pensé mucho, la verdad. Está formada por dos partes. Por un lado, la figura de Airboy está dibujada en un papel normal, el típico de los originales. Luego se recortó y se pegó, junto a los textos, títulos y tal, en un cartón duro, de los que se usan en ilustración, que es donde están dibujados con rotulador los aviones y la bandera. El rotulador ha cogido con los años un tono rojizo bastante bonito. Espero que no empiece a borrarse o tendré que buscar un reentintador...
Como siempre, si queréis verlo más grande, pinchad aquí.

lunes, noviembre 28, 2005

Un año, o cinco años, después: la historia se repite

DC ha anunciado una movida relacionada con las Infinite Crisis actualmente en curso. La tontería, por decir algo, consiste en saltarse un año de continuidad con todo lo que ello conlleva o más (héroes metidos a políticos, héroes convertidos en villanos, romances rotos, etc...). Para saber qué ha pasado en ese año, los lectores tendrán que remitirse a una colección semanal llamada 52 escrita por mi públicamente admirado Keith Giffen.
La cosa tiene guasa porque hace años... Bueno. Contémoslo un poco bien.
Hace años, en los 80, la Legión de Superhéroes era un grupo de culto que se vendía bastante bien. Paul Levitz llevaba años guionizándola pero hasta la llegada de Keith Giffen las ventas no aumentaron de verdad. Cuando Levitz decidió dejar la colección, DC relanzó la colección de Giffen de co-guionista (junto a Tom y Mary Bierbaum) y dibujante. La primera página de esa nueva etapa era el espacio con un sencillo texto: Cinco años después...
Y eso fue lo que se encontraron los lectores: cinco años de continuidad que habían desaparecido. A la mayoría de lectores les indignó. Porque las cosas eran muy diferentes, el futuro utópico había desaparecido, los héroes de siempre eran veteranos de guerra amargados o vendidos a invasores o directamente monstruos. Muchos cambios. Pero era una lectura fascinante el ir enterándote de lo que había pasado por pequeños detalles que iban cayendo aquí y allá. Para mí, esta etapa es de lo mejor que se ha hecho nunca con ese grupo, sin lugar a dudas. Pero los lectores huyeron, no entendían nada, no era lo que querían. Y las ventas de la Legión se resintieron desde entonces.
Y ahora, ver a Giffen encargándose de un proyecto parecido a uno de sus grandes fracasos comerciales me hace preguntarme si ahora podrá mantener a los lectores en una serie de fuerte desembolso económico...

Fantastic Four: Foes

Robert Kirkman es un buen guionista de superhéroes. No es la panacea, ni la salvación del género ni nada por el estilo, como alguno intenta vendernos, pero se le notan ganas y tiene bastante gracia escribiendo, intentando sorprender al personal más avezado con algún que otro detalle.
Fantastic Four: Foes es uno de sus trabajos más recientes. Y no es una mala lectura, no, señor. Esta miniserie de seis números, recopilada posteriormente en un tomo, cuenta cómo Reed Richards cae en la cuenta de que por pura probabilidad en unos dos años los 4F estarán muertos ante tanto ataque de malosos. Para ello decide montar una nueva prisión para supervillanos en la Zona Negativa e ir a buscar a cada uno de sus enemigos y no esperar a que los ataquen de nuevo. Pese a que aparezcan un montón de enemigos, cada número tiene a algunos con especial relevancia. Así, el primero presenta al Amo de los Muñecos, el Pensador Loco y el Hombre Dragón; el segundo tiene a Annihilus; el tercero al Super Skrull; el cuarto, al Hombre Topo; el quinto, al Fantasma Rojo; y el sexto, no os lo digo, más que nada para no chafar posibles sorpresas...
Kirkman tiene bastante gracia relatando detalles familiares, como el que los Richards tengan que estar pidiendo a varios personajes que hagan de canguro de sus hijos mientras se dedican a sus labores heroicas y los problemas que les crea esta situación. O los tradicionales piques entre la Cosa o la Antorcha Humana. O la inmadurez de Johnny que se demuestra con una sencilla frase ante el rechazo de una chica. Además, toda la trama tiene una subtrama bastante intrigante acerca del diseñador de la nueva prisión que tiene a su mujer convertida en un monstruo insectoide ante su indiferencia.
Lástima que el dibujante, Cliff Rathburn, sea un patata de esos que se dedican a usar la misma viñeta varias veces a lo largo de la miniserie. Por poner un ejemplo, y hay demasiados, el tío tiene el morro de coger una viñeta del número anterior, quitar a la Cosa, meter un guardia de SHIELD en su lugar, ponerle barba a Reed y andando. Corta y pega con amor, qué contento está el editor. En fin. Y si aún dibujara bien pero es rígido y, sobre todo, plano ya que no sabe usar masas de negro para dar volúmenes.
Al menos desde el punto de vista gráfico podemos consolarnos con las portadas de Jim Cheung, quien cada día dibuja mejor, y que son espectaculares en su mayoría.