Si sumamos:
-la mente calenturienta de Frank Cho.
-los típicos chistes de las posibilidades sexuales de Mister Fantástico
-y un crossover Marvel-DC,
nos sale:

"Mente limpia", un cuerno...

"Mente limpia", un cuerno...
Debo reconocer que me parece muy divertido este revival de los cómics de Purita Campos. Divertido y positivo.
Bajo esta portada de Jim Cheung de los Young Avengers, los lectores del Dolmen 123 podrán encontrar:
La diferencia fundamental con el original de la primera serie que colgué no hace mucho es que está dibujado en forma de tiras separadas. Parece ser que se hacía para que la Fleetway no tuviera follones de aduanas (y sus gastos, especialmente). Blasco hacía las tiras, las mandaba y luego alguien en la editorial reconstruía la página. En la página de título la primera tira parece algo mayor ¡pero no lo es! Hay una tira extra más delgada en la parte superior y que recoge parte poco importante del dibujo y el resumen de lo acontecido. El logo es una fotocopia de una calidad brutal ya que no ha amarilleado y tiene un aspecto algo brillante y plastificado.
Si las imágenes no pueden ser ampliadas, por gentileza de Blogger, siempre podéis pinchar aquí para verlo mejor.
Ahora que ya empiezan a arrancar las noticias sobre el Saló del Còmic de Barcelona, que la gente discute si el cartel de Javi Rodríguez es una birria o es maravilloso (personalmente la cara del personaje no me convence pero el diseño me gusta, es muy llamativo y de atraer la atención de la gente de la calle se trata), he optado por otra cosa.
En el segundo, nos encontramos con Mytek, el dragón y los dos protagonistas humanos: el profesor Boyce (sin sus gafas) y Dirk Mason (sin su característico sombrero de safari con cinta de leopardo). Me gusta cómo Lacey dibuja las brumas de la tercera viñeta.
Si blogger no deja ver las imágenes en grande, para variar, pinchad aquí, vais a mi galería y lo miráis con calma. Y esto va también por los interesados por la portada de Hotz y por la página de El imperio de Trigan que tiene ahora una imagen mejor y mayor.
¡Recordad, amigos! Si vais a pedir cosas un poco raras, llevad documentación que este Valiente sin su emblema en el pecho podría ser cualquiera.
Descubrí El Imperio de Trigan porque un amigo del colegio me regaló dos números de Kobra, la versión alemana de Vulcan, una publicación de la Fleetway que recogía reediciones de los personajes más populares de la casa. A Zarpa de Acero, Mytek y compañía los conocía pero no así El Imperio de Trigan, que me impactó como pocas cosas por su uso del color.