¡Comics! ¡Cine! ¡Rock! ¡Novela negra! ¡Series de televisión! ¡Lo que me salga de las narices!

domingo, agosto 21, 2005

Jugar duro: Elmore Leonard y Burt Reynolds

Gracias a las maravillas de internet, he podido conseguir a través de una librería de segunda mano de León la única novela de Elmore Leonard que me faltaba: Jugar duro.
Tengo debilidad por Leonard desde hace años, cuando Ediciones B empezó a editar su obra (con cuentagotas últimamente, por cierto, y eso que quedan un montón de obras inéditas). Leonard es desde hace tiempo mi escritor de novela negra contemporánea favorito, por encima de James Ellroy que anda un tanto perdido desde que le pegó el pronto ambicioso con América y Seis de los grandes, la última de las cuáles no pude acabar. He disfrutado desde entonces inmensamente con sus libros pero sobre todo con Joe LaBrava, El blues de Tishomingo (el preferido de Leonard y que están adaptando ahora al cine), Ciudad Salvaje, Tú ganas, Jack (adaptada al cine como Out of Sight, un romance muy peligroso; ¿tanto les costaba a todos traducirla como Ojos que no ven, que sería lo correcto?) o Rum Punch(que conoceréis muchos como Jackie Brown, la adaptación de Tarantino que cambiaba de raza y nombre a la protagonista; dejando aparte la conocida anécdota de cuando pillaron a un Tarantino jovencito robando un libro de Leonard por lo que está fichado por ello, Tarantino bebe mucho de Leonard y se nota por su uso de criminales de medio pelo, villanos que bordean lo psicótico, momentos humorísticos rotos de repente por crudas escenas de violencia y diálogos memorables). Los otros títulos estaban bien pero los anteriores son los que prefiero. Las primeras novelas eran bastante serias. A partir de cierto momento, Leonard encontró su voz, esa ironía, esos puntos cómicos que lo hacen todo más interesante y que le dan al conjunto un tono mucho más sabroso…
A lo que íbamos. Jugar duro se adaptó al cine posteriormente (el título de la novela es el de la película que se había estrenado con anterioridad en este país; el título original de ambos era Stick, nombre del protagonista). El propio Leonard se encargó de ello, junto a otro guionista (Elmore Leonard trabajó durante años en Hollywood). Burt Reynolds dirigió y protagonizó esta adaptación. No la he visto desde su estreno y sólo consigo acordarme de dos escenas, poderosas, eso sí: la de la gasolina y la del albino cayendo. También recuerdo que el argumento era un follón y que me perdí. El slogan de la película era Lo único que no podía hacer era ceñirse a las reglas. Leonard tuvo el póster colgado en su despacho durante años aunque había cambiado a las reglas por al guión. Cuando supe esto entendí varias cosas…
Reynolds empezaba sus horas bajas con esta película, ya que la crítica se cebó con él, tras varios fracasos comerciales (incluyendo La brigada de Sharky, mucho más interesante). Tras años interpretando a héroes poco usuales (jugadores de fútbol americano en la cárcel, traficantes de licor, especialistas de cine), muy masculinos y viriles pero bastante cutres en el fondo, un poco reflejo de lo poco en serio que se tomaba su carrera (mirad su filmografía si no me creéis; hay títulos que a la que se piensa un poco no se entiende por qué se metió en ellas), el público se había cansado de él. Una lástima, por otra parte. Hay películas suyas que me parecen memorables.
Este libro ha sido reencontrarme con el mejor Leonard. El protagonista, Stick, quien ya protagonizó una novela anterior de Leonard (a este novelista le gusta cruzar personajes entre sus novelas), sale de la cárcel y es testigo de un asesinato. Huyendo de los asesinos, acaba trabajando de chófer de un millonario gilipollas…
Hay grandes momentos en este libro. Desde el final de la noche de gloria de Stick, hilarante, hasta el ácido final, de cuando uno de los personajes habla de las películas de Hollywood de la época, y donde uno puede adivinar que es lo opina Leonard (ET es una Mary Poppins electrónica) a los acertados y diversos personajes (de ese Chucky entre odioso y patético a la inteligente Kyle, pasando por el irónico mayordomo). El argumento no tiene pérdida. A ver si puedo ver el film otra vez para poder ver dónde se perdió el pobre Reynolds…

8 comentarios:

César dijo...

A mi me gustaria leer de Leonard sus novelas del Oeste.. que creo que no esta ninguna publicada en España: "Que viene Valdez", "Hombre"... Al menos las adaptaciones cinematograficas son muy buenos western...

Por cierto... ¿quien demonios engaño a Leonard para ese engendro llamado "Be cool"?? "Get Shorty" es muy divertida, con la mala leche habitual de él, pero esa segunda parte... como para pedir que te borren de los creditos

Jaume Vaquer dijo...

No he visto la película, pero la novela, "Tómatelo con calma", era de las más flojas, cierto, aunque tenía sus momentos. Lei que habían fusionado a varios personajes en uno y claro, eso se nota...
Y de los westerns preferiría leer "Forty lashes less one", que se rumoreó hace tiempo que iba a adaptarse al cine. Los comentarios que he elído sobre ella la ponen muy bien.

Alfred dijo...

Curioso. "Jugar duro" era la única novela que le faltaba a usted por tener, de todas las publicadas en España del autor, y yo, por el contrario, es la primera que le he leído y casi la única que de él tengo (después me compré otra, que me quedaron ganas de repetir).

¿Edición de Versal, quizá?

Un saludo.

Jaume Vaquer dijo...

Pues no. Una del Círculo de Lectores que recoge las dos novelas de Leonard que sacó Versal: Jugar duro y Fulgor de muerte.
Ahora ésta última la tengo repe pero me da igual, oye. Yo lo que quería era conseguir de una vez Jugar duro.

Alfred dijo...

"Fulgor de muerte". Ese es, precisamente, el otro título de Leonard que me compré después, y que tengo por aquí, a la espera de ser leído, algún siglo de estos. En edición de Versal, también. Ay, benditas librerías de viejo y ocasión...

Un saludo.

Jesús Cuadrado dijo...

Coincido: "La brigada de Sharkey" era un honesto y excelente filme.
--

Anónimo dijo...

Jugar duro es un peliculón, detrás del que ando ya tiempo sin éxito por Internet.

La acción está bien dosificada, y al habitual personaje jeta-simpático-duro de Reynolds se unen otros memorables: el citado villano albino, un George Segal como millonario pasón, una aún apetecible Candice Bergen, un hilarante Charles Durning como millonario que quiere invertir en "pelis de culos y tetas".

De lo mejorcito del cine negro de los 80.

Salu2

Anónimo dijo...

Curioso. El usuario anonimo que anteriormente ha escrito le ocurre lo mismo que a mi. Mi padre me la hace buscar, pero estoy como algo harto. No la encuentro en ninguna parte, ni por internet ni nada. Pero ni siquiera en otro idioma, no hay existencia de esa pelicula. Solamente encontre un poster que subastaban en ebay hará cosa de un año, pero de la pelicula en si ningún resultado.
Si alguien me puede ayudar que contacte conmigo, me envie un email o me agregue al messenger:
jose_luis_blanco18@hotmail.com