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viernes, septiembre 07, 2007

Mí día negro

En la pasada Semana Negra les dejé un original para la exposición de Irreverentes. Las fechas de la Semana Negra y del Salón de A Coruña me van fatal pero como me invitaban me escapé un día a ver a la gente. Total, que me fui un jueves por la noche para allá. Ahora con mucho retraso os contaré lo que me pasó ese día. Más vale tarde que nunca, oye.
Me recogió Carmen de la organización y tras dejar los trastos en el hotel me fui para la zona del Molinón, donde se celebraba por última vez la Semana Negra. Sólo había estado una vez hacía cinco años y encontré que había crecido bastante desde mi última visita. Si no lo habéis visto, acercaos si podéis porque vale la pena ver esa mezcla de fiesta con su feria de atracciones, puestos de venta de comida, ropa y todo eso, junto a stands de cómics y libros, casetas de exposiciones y salones de actos.
Tras cenar en el stand de A quemarropa con amiguetes asturianos (Germán, el juez, el poli, Alejandro) me quedé a ver la mesa redonda de Alex de la Iglesia, Koldo Serra y Paco Plaza. Fue bastante divertida aunque no se pudiese evitar un cierto tonillo lastimero pese a la arenga de de la Iglesia al principio. Eso sí, el trailer de Rec que puso Plaza me pareció bastante curioso. Habrá que verla. De la Iglesia confirmó que tiene los derechos de la adaptación al cine de La marca amarilla, que es uno de los dos cómics que quiere adaptar (el otro sería RankXerox, que es algo que no se plantea porque sería básicamente una película porno; y con una menor, añado yo). De la Iglesia explicó que estaba con la postproducción de Los crímenes de Oxford (una entretenida novela que me compré en la Semana y que ya he leído aunque me jode que el protagonista argentino original se convierta en Elijah Si abro más los ojos me caen al suelo Wood).
Luego, salí de copas por ahí con los amiguetes, invitados y miembros de la organización: Diego, Jorge, Rocío, los directores de cine, Hernán Migoya, Antonio Domínguez Leiva... Uno de los directores cogió una toña del quince y me pegó un abrazo de aúpa sin venir a cuento. De hecho, no nos habíamos dirigido la palabra hasta ese momento... No me extraña que a la mañana siguiente andara buscando una farmacia para tomar algo que le quitara la resaca... Todo el mundo parecía reconocer a Alex de la Iglesia y le pedía para hacerse fotos con él. El tío es un profesional, sonriendo, hablando con la gente, sin malas caras ni nada. Envidiable. Al final acabamos Diego, Hernán y yo volviendo a pata al hotel y teniendo el dudoso honor de ser los últimos en coger las llaves de recepción. Hernán busca un editor para sacar las novelas de Charles Williams por si a alguien le interesa.
La habitación no estaba mal. Excepto porque no tenía persianas y a la que salió el sol me dio el plena cara y ya no me pude volver a dormir. En fin, ya que estaba despierto no iba a desperdiciar el poco tiempo que podía pasar por esa preciosa ciudad que es Gijón. Así que me fui a comprar unos libros en una tienda que me había recomendado Diego de al lado del hotel. Allí me encontré con José Vicente Galadí de Aridna con quien comentamos que lo de la Academia se había quedado totalmente parado. Luego a pasear por la playa de San Lorenzo hasta el recinto de la Semana. Después, regreso al hotel para ir a comer con gente de la organización. En toda esta historia me encontré con varias personas más: Horacio Altuna, siempre encantador; Carles Santamaria a quien le comenté lo satisfecho que estuve con la exposición de género negro del Saló de Barcelona después del desastre que fue la de Spiderman (Carles me comentó que si quería proponer algo que ellos tenían las puertas abiertas, cosa que he hecho esta semana con algo que podría quedar bastante guapo, la verdad); Pepe Gálvez, Norman, Lorenzo Gómez, Rafa Marín...
Después de comer me fui a ver la expo de Irreverentes y escuchar la mesa redonda sobre el tema que se había montado. Hernán, como suele hacer en esos casos, se reservó la última palabra para decir algunas cosas que se salían del lugar común pero que a algunos les pareció pura provocación. Puede que algo hubiera, sí, pero también tenía su parte de verdad...
Parada en el stand de A quemarropa para ver la presentación del álbum Hacerse nadie de Jorge García y Fidel Martínez. Compré el álbum para que me hicieran el dibujo de turno. Antes de mí estaban Pepe Gálvez y Carles Santamaría. Somos unos frikis, pero algunos lo disimulan mejor que otros. Aproveché que vi a Baudoin y pillé el Piero para tener otro dibujito. Un libro muy recomendable, por cierto. Me sorprendió la habilidad que tiene este hombre con el pincel, capaz de hacer unos trazos finísimos. Un pulso de primera división.
Más tarde se presentó el tomo de Los otros, el libro patrocinado por Pepsi de este año. Los autores estaban luego para firmarlo y era de locura el follón que se montó. Demasiados autores pra nombrarlos. Por allí estaban Pere Joan (con quien hablé un rato sobre nuevas actividades de cómic en Mallorca) y Carlos Portela. Éste se intentaba escaquear de firmar con el viejo truco de ya está el dibujante que es el que quiere la peña y sufría el acoso cariñoso de unas fans de Esther y su mundo. Nos comentó a Pepe Gálvez y a mí las envidiables ventas que ha tenido el álbum de Esther que ya va a por la tercera edición.
Un montón de gente se fue para el centro de Gijón a cenar. Me quedé para ver si podía hablar un rato con Ángel y Jorge, ya que sus múltiples responsabilidades les hacían ir de un lado a otro. Quedé con ellos para cenar. Tenían un acto antes con un periodista deportivo o algo así, y aproveché el rato para leer y hacer algunas compras más. Al final, tras acabar la charla, me desaparecieron de repente los dos y no hubo forma de encontrarlos. Oh, bueno, cené de nuevo con los amiguetes de A Quemarropa. Hablé con Hernán y Jesús Palacios de James Ellroy, Germán Menéndez me regaló unos libros, buen rollito. Eso sí, la pereza que me dio patearme media hora hasta el hotel con la paliza que llevaba encima de falta de sueño es inimaginable...
A la mañana siguiente, sábado, madrugón para pillar el vuelo. Y todo muy bien hasta llegar a Palma donde a la hora de recoger las maletas sólo llegaron maletas que no eran de los viajeros de ese vuelo. Las caras con que nos mirábamos mientras pasaban maletas que nadie recogía eran de Objetivo indiscreto. Una semana estuve sin la maleta por los mantas de SpanAir. Va a volver a viajar con vosotros Rita la Cantaora.

3 comentarios:

Jorge Iván Argiz dijo...

Ní más ni menos que con SANTI SEGUROLA y con LELI RUBIERA (jefe de prensa del Sporting) era la charla. :D

Jaume Vaquer dijo...

Ahora que veo su nombre y usando Google veo que es alguien conocido en periodismo deportivo pero me sigue dando lo mismo como ya te puedes imaginar por cierto intercambio de mails...

el editor breve dijo...

Bueno, alguna aclaración. Por lo que sé de la gente del grupo de trabajo para la Academia y que se formó y aprobó en Barelona (y en el que no estoy), la cosa andaba algo frenada con la llegada del verano y tal. Pero en Coruña me encontré otra gente de dicho grupo o cercana a ellos que me dijeron que el proyecto iba lento pero seguro. Y que ya tendríamos noticias.

Y esa es la mejor noticia: que se trabaja lenta y tranquilamente y sin mucha publicidad.