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miércoles, octubre 05, 2005

En el espacio nadie puede oír tus aullidos

Ayer me estuve leyendo Full Moon Fever, una novela gráfica escrita por Joe Casey y Caleb Gerard y dibujada por Damian Couceiro. Me atrajo el tema en cuanto lo vi en el Previews: hombres lobo en la luna. Creo que se ha hecho algo antes sobre este asunto, algún clásico de la ciencia-ficción pero no recuerdo cuál (no soy un gran fan de este género). Lo que sí me gustan son los hombres lobo, la verdad.
No soy muy admirador de Joe Casey, nunca me ha llegado a emocionar lo más mínimo. Es correcto pero poco más. Y a veces ni eso. Este tomo no me ha hecho cambiar de opinión.
Y es que esta obra huele a la legua a intento de venderlo al cine (de hecho, a Casey se le escapa en un texto final que un director de cine leyó el guión de cómic), más que a un intento de hacer un buen cómic por sí mismo. Esto se muestra por ejemplo en el excesivo paralelismo con Alien. ¿Habéis visto la película, verdad? Pues eso: monstruo que se los va cargando uno a uno, desconcierto de los supervivientes, discusiones entre ellos por pasta en algún momento, un superviviente que se mete en una nave de salvamento y se encuentra una desagradable sorpresa, blablablá... Además, el origen de los licántropos es tremendamente ridículo (¿Para qué se molestan en darle una explicación científica si no va a ser verosímil?), por no mencionar la sorpresa final que ni es sorpresa ni es nada si has visto cuatro películas clásicas del tema.
En fin.
Lo mejor, tal vez, es el detalle de que la exploración científica está patrocinada por grandes corporaciones que se dedican a poner sus productos en la base lunar, por lo que pueden verse en el comedor una máquina de Coca-Cola y un dispensador de McDonald. Es una lástima que esta idea no se explote más. Al menos a los posibles productores de una posible película les iría de fábula para lo del product endorsement...
Del dibujo, mejor no hablar. El tal Couceiro dibuja unos hombres lobo muy a lo Mignola y son lo más presentable. El resto es tremendamente amateur, muy fanzinero. Bien narrado, eso sí, pero poco más. Me refuerza la impresión de que lo que querían era un cómic para poder mostrar a productoras antes que otra cosa...
En fin, a ver si hay más suerte la próxima vez que me lea alguna cosa rara...

lunes, octubre 03, 2005

Sebastian X: cómics para surfers

Desde hace un tiempo, en Humanoides están editando álbumes con autores americanos: Geoff Johns, Jackson Guice, John Cassaday..., álbumes que luego se editan en los EEUU por DC en un formato más pequeño. Este motivo es por lo que según qué autores ligados a Marvel no pueden seguir trabajando o empezar a trabajar para Humanoides...
Sólo había leído el de Cassaday que me pareció fallido. El argumento no me interesó especialmente y el dibujo creo que no era consciente de que a tamaño álbum quedaba muy vacío (y es que Cassaday no es un autor que se hernie en los fondos y demás, la verdad), por lo que funcionaba mejor gráficamente en su edición yanqui.
Lei este álbum, Sebastian X, hará cosa de un mes, poco antes de ir a Avilés, como ya comenté pero hasta ahora no me animaba a escribir la reseña. Pero había dicho que lo haría y lo prometido es deuda...
En pocas palabras, es un cómic raro. ¿El motivo? Es un cómic hecho por un estudio de marketing. Se miró qué temas interesaban a los jóvenes y uno de ellos fue el surf. ¿Hay cómics de surfers? No. Pues vamos a hacer uno. Pero tampoco nos pasemos. Metamos algo de poderes mentales, un mundo fascista, un héroe rebelde y demás elementos ya conocidos, no vayamos a meter la gamba y sólo nos lo compre el club de fans de los Beach Boys...
El guión de Michelangelo La Neve no es muy original. De hecho, algunas sorpresas de guión se ven venir a la legua. Pero también es verdad que hay alguna que no te esperas y que la descripción de este mundo donde un predicador por una visión divina ha descubierto un medicamento que cura cualquier enfermedad pero que para conseguirlo la gente ha de hacer gasto en las empresas del tío éste (sus líneas aéreas, sus películas, sus restaurantes...) convirtiéndolo en el hombre más poderoso del mundo tiene bastante gracia.
Pero si hay un elemento a destacar es el dibujo de Stuart Immonen. Este gran dibujante emplea mucho negro, casi como si hubiera escaneado sus páginas quemando el lápiz, huyendo así de su estilo más claro y conocido. Y funciona bien. Immonen le da la humanidad necesaria a los personajes, impregnando realidad a un ambiente futurista cercano, sale airoso de escenas de acción, incluso en alguna bastante demencial (ese combate inicial entre surfer y helicóptero que le dispara)... Un álbum muy agradable de mirar, entretenido de leer y que funciona bien a tamaño álbum. Puede que por ser canadiense haya visto más álbumes y se haya adaptado mejor, no sé.
En fin, que espero ver cómo siguen las odiseas de Sebastian X. Porque es raro pero me gusta.

Último libro: Venus privada.

Recientemente acabé Venus privada de Giorgio Scerbanenco, que pillé en una céntrica librería de segunda mano de Palma. De Scerbanenco lei hace años Muerte en la escuela, que me impactó mucho en su momento. Ésta iba de la investigación de la muerte, tortura y violación múltiple que sufre una profesora a manos de sus alumnos, procedentes de ambientes marginales. Ese libro era uno de los protagonizados por Duca Lamberti, un médico cirujano que perdió su licencia y cumplió una pena de tres años de cárcel por un caso de eutanasia.
Venus privada es el primer libro que escribió Scerbanenco de su personaje más famoso (sólo pudo escribir cuatro ante la prematura muerte de Scerbanenco). En él se presentan, además, otros personajes secundarios de la serie: Livia, Carrua, etc... Lamberti es contratado por un ingeniero para que ayude a su hijo a que deje de beber. Pronto se descubre que el motivo de su alcoholismo está ligado a la muerte de una prostituta. Lamberti era hijo de un policía y esto le da contactos para intentar averiguar qué pasó realmente y así ayudar a su paciente. Pronto, Lamberti se ha de familiarizar con el submundo de la prostitución y especialmente de las prostitutas no profesionales que se ven atrapadas por redes de trata de blancas.
Es una novela muy diferente de lo habitual en novela negra americana. La carga social es mucho más importante que la trama, el héroe es mucho menos heroico. Lo que sí me sorprende es ver cómo se habla a veces del sexismo o actitudes fascistas de Mickey Spillane, casi paródicas, pero nadie dice ni mú de libros como éste donde se defiende la tortura a criminales (dice algo así como si arreas a un criminal, éste lo entiende porque es su lenguaje, si arreas a un inocente, mala suerte) y arreglar problemas mediante métodos expeditivos. Por no mencionar cómo es retratado un personaje homosexual, que vale, que es de los malos, pero del que se dicen epítetos tan políticamente incorrectos como pederasta asqueroso sólo por ser gay. Años sesenta, supongo. Aún quedaban muchas barreras que derribar.
Pese a que haya momentos que ideológicamente me chirrían, no deja de ser un libro muy entretenido, que he devorado más que otra cosa y que puede interesar a amantes de la novela negra que quieran ver cómo se hacían en Italia hace años.
Por cierto, la imagen la he sacado de la web de negra y criminal, que tienen Venus privada en stock, por si alguien está interesado en pillarlo.

jueves, septiembre 29, 2005

El secreto de los Hermanos Grimm vs Sleepy Hollow

Hace un par de días que pude escaparme al cine a ver El secreto de los Hermanos Grimm y llevo pensando en ella desde entonces. Ya me daba pinta de Tim Burton desde las primeras imágenes que vi pero es que tras verla me reafirmo en ello absolutamente.
El secreto de los Hermanos Grimm y Sleepy Hollow tienen mucho en común: elementos de terror, reciclar conocidos relatos con giros nuevos, toques de humor negro, algo de crueldad, mucha imaginería visual, el choque entre el racocinio y la fantasía (nunca mejor contado que en ese CRUEL prólogo)... Mientras la veía pensaba que el personaje de Matt Damon parecía hecho para Johnny Depp, el actor fetiche de Burton (y quien ya trabajó con Gilliam en Miedo y asco en Las Vegas) y cuando miré la ficha en imdb vi que, efectivamente, Depp fue el primer candidato para ese papel.
¿Imita Gilliam a Burton? No. El estilo de Gilliam era el mismo en otros trabajos(Brazil o Las aventuras del Barón de Munchhaussen, por decir alguna anterior a los films más conocidos de Burton). Pero no era algo en que hubiera caído antes. Puede que la temática de la película haya ayudado.
¿Por qué ese parecido? ¿Puede que sea por el pasado como animadores de estos dos directores? ¿Alguien ha leído comparaciones entre los estilos de estos dos grandes directores? ¿Son manías mías?
Y no puedo acabar sin mencionar lo mucho que disfruté con Jonathan Pryce. Cuando Matt Damon dice ¡Mataste a mis amigos! y él contesta ¡Ojalá tuvieras más! fue como revivir esos grandes duelos de las películas de Sidney, Curtiz o Thorpe...

Monográficos Dolmen 7: Bruce Timm


Aunque si habéis pasado por la cárcel de papel ya lo habréis visto, no está de más recordar aquí que estos días he andado repasando el séptimo monográfico de Dolmen, dedicado en esta ocasión a Bruce Timm, una de las figuras que más ha influenciado el cómic en los últimos tiempos pese a que el grueso de su trabajo está hecho para televisión.
Aparte de un buen número de imágenes (más de 60o, me dicen) para alegrar la vista, el lector puede encontrar un texto con declaraciones de Timm sobre toda su carrera, con especial énfasis en sus trabajos para los dibujos animados de los héroes de DC; reseñas de sus obras más destacadas y un artículo sobre las series de animación de DC. Todo ello escrito, traducido o recopilado por David "os juro que no soy una entelequia" Hernando.
Bruce Timm es un autor que ha marcado escuela, y no sólo por la cantidad de imitadores que han surgido o por las diversas colecciones que han ido siendo publicadas basadas en sus series de dibujos animados. Es un señor que con un estilo MUY alejado de estilos modernos, mucho más simple, ha demostrado que se pueden hacer cosas la mar de interesantes. Y que tiene la cabeza muy en su sitio, como se puede comprobar por sus declaraciones.
Si os gusta Bruce Timm, disfrutaréis. Si no, os compadezco.

martes, septiembre 27, 2005

Resolviendo dudas, contestando correo

Me escribe Rafael "King Mob" Domene:

Hola Jaume,¿Qué tal? Soy Rafa, del blog "Es la hora de las tortas"...
Desde hace relativamente poco tiempo me ha picado el gusanillo de coleccionar páginas originales y como eres el mayor experto de este país y sueles hablar de esta pasión en tu blog, quería proponerte tres temas sobre los que tengo dudas y que tal vez podrías tratar en tu blog…
1.- ¿Cuál es la mejor forma de conservar los originales? En Avilés vi que los llevaban en carpetas con plásticos para meterlos dentro, como esas carpetas de oficina pero más grandes… ¿Es esto suficiente o existe algún método mejor?Yo por ejemplo tengo algunas páginas que están sólo a lápiz y me da un poco de miedo de que en esos plásticos se pierda parte del carboncillo…
2.- ¿Cuál es la mejor forma de enmarcar y mostrar los originales sin que se estropeen por la luz, humo, etc…? Estaría bien analizarlo en función de cómo está hecha la página (sólo lápices, lápiz y tinta, pintadas…), si vale cualquier marco, dónde comprarlos si tienen que ser especiales...
3.- El último tema sobre el que tengo dudas es el fiscal, no sé si tú sabes más al respecto… Supongo que la inversión en arte puede desgravar… ¿Esto aplica a los originales de cómic? Si vendes una página… ¿hay que declararlo? ¿Cómo? (...)
Bueno, gracias por todo y un saludo,

Bueno, gracias por lo de "mayor experto". No estoy muy de acuerdo, conozco un par de coleccionistas que saben tela de esta afición, así que...
Contestando tus preguntas:
1-Yo uso ese tipo de carpetas. Van bien para páginas modernas de comic-book. Para las de la Silver Age o anteriores, tengo unos portafolios grandes. Para las páginas dominicales de prensa tengo otra enorme. Las tiras de prensa las tengo en otra, separadas porque suelen ser muy gruesas. Y aparte tengo como una especie de maletín monstruoso donde pongo el material que es gigantesco, como los Alex Ross, el Ken Kelly o la dominical de Li'l Abner de Frazetta. No hay ningún sistema generalizado. A mí lo que me gustaría de todas formas en tener los originales en mesas de estas de arquitecto, con cajones estrechos y grandes. Conozco algunos que los tienen ahí, están bien protegidos. En ese caso se suelen separar unos originales de otros mediante hojas de papel de seda o similar, o se guardan, las que se pueden, en fundas de Mylar, un plástico rígido. Si has puesto un spray sobre el lápiz, de estos que se venden en tiendas de artículos de dibujo, no te preocupes.
2-De marcos, ni idea. Para enmarcarlos, hay que huir siempre de la luz. Cuanto más a oscuras mejor. Hay cristales, carísimos, que protegen en teoría de la luz y que es recomendable sobre todo para piezas a color pero yo no me fiaría mucho. Lápices, también mucho cuidado. Y páginas de gente como Gil Kane o Alex Toth, que muchas veces estaban hechas con rotulador cutre, o páginas de La muerte del Capitán Marvel, tres cuartos de lo mismo, ni eso. La luz se lo come que es un contento. Lo que yo tengo expuesto está en zonas que no le da demasiada luz y están hchas con tinta china.
3-Yo no desgravo nada. La verdad es que no creo que sea aplicable. Como tuviera una inspección y explicara que tal original me costó tanto y desgravo no se qué, ya me imagino la cara del funcionario de turno. Y sí, me imagino que si compras y vendes deberías pagar algo sobre la plusvalía pero como vender, no vendo, como mucho cambio pues... Si hay alguien que controle derecho tributario o similar y puede ampliar la información, encantado.
El resto de tu carta ya te la comenté personalmente, así que sin más,
Se despide atte,
Jaume Vaquer

lunes, septiembre 26, 2005

De España se pone monárquico

Lo primero que lei de Ramón de España fueron sus cómics en el Cairo: Fin de semana y Velvet Nights. El primero, con dibujos del desaparecido Montesol, tenía grandes momentos pero la segunda obra, dibujada por Sento, me parece uno de los mejores cómics que se publicaron en los ochenta aunque haya quedado bastante olvidada con el paso del tiempo. Pronto recuperaría La noche de siempre, su primer cómic y su primera colaboración con Montesol, interesante pero demasiado endogámica, demasiado llena de chistes privados, demasiado destinada a una gente muy concreta que ya no lee, si los llegó a leer alguna vez, cómics.
Los artículos que hacía al mismo tiempo en el Cairo no estaban mal. Recuerdo uno sobre las elecciones de 1982 que me divirtió bastante. Pronto probé algunos de sus libros: su ensayo sobre Buddy Holly o La vida mata, recopilación de cuentos entre los que están la versión original de Velvet Nights o la descacharrante Diario de un bohemio.
El cierre de Cairo, la salida de Complot y la reconversión de Complot en el TBO de la etapa Joan Navarro provocó que Los fabricantes de estrellas quedara incompleta pese a los diversos anuncios que tuvo. Una lástima. Por cierto, sumemos a Roger al grupo de dibujantes desaparecidos...
A Ramón de España desde entonces lo vi en textos diversos: ensayos humorísticos como Europa, mon amour y su continuación más olvidable España, mon amour; artículos en El País (algunos fueron hilarantes y los guardo en un cajón de por casa); algunas novelas...
Sus primeras novelas fueron Sol, amor y mar y Nadie es inocente. La primera tenía bastante gracia, la segunda era un poco más de lo mismo, sustituyendo la Cataluña costera por Barcelona ciudad. Si en la primera me dio la impresión de encontrarme ante mi idea de un libro de Vizcaíno Casas, la segunda me lo reafirmó ante ese alud de socialistas de medio pelo atontados por dos tetas, fachas más listos e independentistas zumbados. Además, se perdía bastante el tono metiendo de golpe, entre escenas cómicas, momentos grotescos o dramáticos. Desde entonces ha escrito varias novelas más pero no me han apetecido excesivamente.
Sí he ido leyendo sus colaboraciones en El Jueves, bastante en la línea de sus trabajos para El País. También lei su regreso al cómic, junto a Tomeu Seguí: El sueño de Mexico, un cómic interesante que mezcla lo mejor y lo peor de Ramón de España, grandes escenas, personajes y diálogos con pérdidas de rumbo, tono, escenas grotescas y dramáticas bastante gratuitas. Al menos la labor de Tomeu Seguí salvaba esos momentos más flojos. Y ahora, el Jueves saca una colección de literatura de humor del que Querida Letizia. Cartas a una princesa embarazada es su primer volumen. 180 páginas, más o menos, que se leen en un suspiro. Porque Ramón de España consigue algo que poca gente me da: un estilo literario que me engancha. Ligero, coloquial, aparentemente, pero con un nivel que ya quisieran muchos.
Primero, una aclaración. Desde que en 8º de EGB me explicaron la segunda Republica uno es laico y republicanos. El que haya gente que tenga unos privilegios y viva a cuerpo de rey no se sabe muy bien por qué me parece indignante. Con lo que cobran al menos que sirvan al menos para que se rían de ellos, oye. Este tipo de humor tiene én mí a un lector fiel.
¿Se ríe de ellos Ramón de España? A medias. Hay momentos tremendamente irónicos, comentarios maliciosos y está documentado, más de lo esperado. El problema es que parece que le sabe mal hacer humor a costa de la Familia Real, porque no acaba de ver más apetecibles otras opciones. De España aprovecha el libro para poder dar caña y opinar sobre otros temas que se apartan un poco de temas reales pero que parece que le interesan más: los políticos en general y algunos en particular, el clero, el nivel cultural en España, etc... Junto a textos y disquisiciones lúcidas sobre estos temas diversos hay otros en los que flota una cierta apatía.
Mi capítulo favorito es el dedicado al ex-marido de Letizia. En él, de España analiza una novela corta del susodicho de la que se decía que estaba basado en su divorcio. Bueno, tras leer algunos extractos coincido con Ramón de España en que uno no puede culpar a nadie que no quiera seguir compartiendo su vida con él...
En resumidas cuentas, es un libro entretenido, tiene buenos momentos aunque podría haber sido algo mejor.

viernes, septiembre 23, 2005

Mark Schultz en Palma


Ayer asistí a la inaguración de la exposición de Mark Schultz en Palma. Esta inaguración era parte de la "nit del art", es decir, una noche en que las principales salas de exposiciones públicas o privadas abren hasta tarde con nuevas obras y autores. En fin, el resultado es que la inaguracíón estaba hasta la bandera, ya que la gente (mucha beautiful people que iba a pintarla, además de autoridades, televisión y tal) iba de una sala a otra.
La exposición, creo que estará hasta noviembre, es UNA MARAVILLA. Si estáis interesados mínimamente en este autor y podéis daros un salto hasta Palma, os la recomiendo vivamente. Páginas y portadas de Xenozoic Tales, claro, pero también portadas para Star Wars, Alien y otros cómics de Dark Horse, ilustraciones para libros de Conan, PÍNTURAS AL ÓLEO DE CONAN PARA LAS PORTADAS DE ESOS MISMOS LIBROS, bocetos a punta pala... En fin, una delicia. Iré a verla repetidas veces con más calma y menos aglomeración.
Esta exposición viene acompañada de un catálogo francamente recomendable. Són más de 200 páginas con buen papel que recogen la mayoría de los originales de la exposición, además de otras piezas que no están en ella pero que son altamente representativas de la obra de Schultz. Es en blanco y negro con pliegos a color. Creo que el comisario, Florentino Flórez, andaba un poco molesto con alguna reproducción pero la pega es mínima. Sobre todo al precio rídículo de 15 euros (por eso de que lo lleva una institución, el Ayuntamiento de Palma en este caso, no puede hacerse con ánimo de lucro). Yo pillé varios para amigos que me lo habían pedido y para alguno más que supuse que le haría ilusión tenerlo (y además tenerlo dedicado).
Luego la cena de rigor con autor, comisario, autores de Mallorca y amigos varios donde tuve la suerte de poder hablar un rato con Schultz. Hablamos de su trabajo como guionista del Príncipe Valiente, me intimida un poco, ya sabes, es EL PRÍNCIPE VALIENTE, Foster y todo eso. Por cierto, que hay unas cuantas ofertas de editoriales fuertes americanas de fuera del mundo del cómic para recopilar este trabajo en tomos de buen tamaño. A ver, porque estoy de mirar la página de KFS hasta el moño. Curiosamente a Schultz le gusta más el Tarzan de Foster que el Príncipe Valiente. Comentamos la miniserie que hizo con Al Williamson de Flash Gordon y estuvo de acuerdo en que el final era un poco apresurado y confuso, no estaba muy satisfecho el hombre (aunque para mí, pese a todo, es un cómic que me encanta). Hablamos de Frank Cho, de la posible desaparición de los seguidores de la escuela Raymond frente a la de Caniff... Y de originales, claro. Porque Schultz no vende páginas de cómic de Xenozoic Tales, son su pensión para cuando me retire (palabras textuales) pero vende ilustraciones y portadas. Me miraré con calma la exposición y ya nos escribiremos, a ver si cae algo, aunque es un autor que no es barato. En fin, una cena muy agradable donde fue divertido ver a los postres a algunos autores pidiendo que les dedicaran el catálogo o que les hiciera un dibujo en la libreta. Hey, sin críticas que yo también lo hice.
Como curiosidad, comentar que en la exposición había un americano coleccionista de originales, millonario me dijeron, que había ido a Amsterdam por trabajo y que luego se había desplazado a Palma para poder ver la exposición y poder contemplar la obra de Schultz. Este coleccionista ya tiene obra de Schultz, además de una portada de Dave Stevens de Vampirella (la del cementerio, si la habéis visto en alguna parte la recordaréis), entre otras maravillas. Fue divertido poder hablar de colecciones con un coleccionista fuerte y nos intercambiamos mails y todo eso.
Ahora ando algo falto de sueño. Pero qué demonios, valió la pena y seguro que más de uno que lea esto ya pasaría el sueño que hiciera falta para poder ver, oír y hablar lo que yo ayer noche.

jueves, septiembre 22, 2005

Dolmen 117


Estos últimos días no he escrito mucho porque andaba corrigiendo el Dolmen 117. En este número los lectores podrán encontrar:
-Artículo sobre los últimos acontecimientos en Green Lantern por David Hernando.
-Artículo sobre Solo, la colección de DC protagonizada por dibujantes, por un servidor (por fin me he animado a escribir algo más largo que una reseña).
-Artículo sobre la última colección de Marvel Team-Up por David Hernando.
-Artículo sobre lo que ocurrió en las décimas Jornadas del cómic de Avilés 2005 por Vicente García (con algo de ayuda de un servidor).
-Entrevista a J. Mª Berenguer por Koldo Azpitarte. Esta va a ser la primera de una serie de entrevistas a editores que tenemos en marcha.
-Dos secciones de humor: la de David Ramírez y, de nuevo, la de Ricardo Peregrina.
-Las secciones habituales: noticias, reseñas, Han dicho, But I digress (un pupurri), listado de novedades y correo.
¡Proximamente en su librería especializada más cercana!

Adam Strange: regreso a la space opera


Cuando se anunció la serie limitada de ocho números de Adam Strange escrita por Andy Diggle y dibujada por Pascual Ferry, dudé si comprarla YA o si esperar al recopilatorio. Porque tuve clarísimo que iba a haber un tomo en muy poco tiempo.
Y es que el aspecto general, el dibujo y color, era de las cosas más atractivas que he visto en mucho tiempo.
Preferí esperar.
El otro día me llegó el tomo en cuestión y ayer conseguí rapiñar el tiempo necesario para leerlo como se debe.
Me lo pasé en grande. Adam Strange: Planet Heist, que es como se titula el tomo, es un gran regreso a la space opera, al serial del continuará, a la aventura espacial, a naves, extraterrestres de todos los aspectos, combates con armas futuristas, a chicas hermosas y a malos muy malos, con un héroe de cartón piedra absolutamente entrañable. El día que este equipo coja Flash Gordon, ahí estaré.
La trama arranca con un Adam Strange náufrago en la Tierra ya que no puede volver a Rann, el planeta donde está su familia, y no sabe por qué. Pronto descubre que el sol de Rann ha alcanzado la supernova destruyendo todo a su paso. Pero al cabo de poco parece que hay algo más tras esta explosión poniéndose a investigar este misterio espacial.
Diggle no me había enganchado nunca como con esta obra. El guionista, dejando aparte una trama que no te aburre en ningún momento y unos diálogos especialmente inispirados en algunos momentos, juega con numerosos personajes espaciales del Universo DC como los Omega Men (especialmente con un Tygorr socarrón como nunca antes lo habíamos visto), los Darkstars (un cuerpo de policía espacial algo redundante en el Universo DC y que gozó de una interesante colección a principios de los 90 con dibujos de Larry Stroman y un novato Travis Charest; los pobres tiene una corta pero importante aparición) o Vril Dox y su L.E.G.I.O.N., además de los Hombres Halcón de Thanagar. Me divirtió ese uso de tanto personaje sin llegar a saturar aunque no pude evitar preguntarme qué haría este equipo con los Nuevos Dioses de Kirby. Después me acordé de que a Ferry lo han quitado de la miniserie de Mister Miracle, lo que no deja de ser una verdadera lástima visto lo visto...
Y es que Ferry ha actualizado el uniforme de Adam Strange de un forma envidiable. Ha mantenido todos los elementos característicos (la mochila cohete, la aleta, la pistola de rayos) pero consiguiendo que no parezca algo sacado de cómics de hace cuarenta años. Ferry se desata como un gran dibujante de ciencia-ficción. Las naves arácnidas o la de los Omega Men, sus extraterrestres, las ciudades de los diversos planetas por dónde viaja Strange no serían iguales a manos de otro dibujante. Además, Ferry destaca en otra cosa: en dibujar a mujeres guapas de verdad. Su Alanna está a la altura de muchos dibujantes famosos por sus figuras femeninas.
Ferry ha tenido, justo es decirlo, un gran aliado en Dave McCaig, el colorista, quien consigue que el trabajo de Ferry luzca mucho más espectacular de lo que ya es y dándole verdadero volumen a cada viñeta.
Lo único que me molesta es que a Pascual Ferry no hagan más que llamarlo Pascal Ferry en todo el tomo (no sé si es que Ferry quiere que le llamen así a partir de ahora pero lo dudo) y que el final sea demasiado abierto para poder empalmar con la miniserie de la guerra entre Thanagar y Rann.
Poca cosa, vaya, para una lectura tan agradecida.